No venimos del mundo académico. No tenemos un laboratorio con paredes de vidrio. Somos cordobeses que vieron un problema real y se metieron de lleno a resolverlo.
"Vimos lo que se tira. Lo que se desperdicia. Y nos preguntamos: ¿y si en vez de problema, esto fuera el punto de partida?"
En Malagueño hay producción, hay campo, hay residuos orgánicos que nadie sabe bien qué hacer con ellos. Y hay animales que necesitan proteína de calidad a un precio justo.
Ahí nació la idea. No en un paper. No en una conferencia. En una conversación, mirando el campo y pensando que algo no cerraba.
No queremos ser un proyecto eterno. Queremos producción real, clientes reales, impacto concreto. Cada paso que damos es para llegar al primero.
Lo que otros llaman "basura" para nosotros es materia prima. Convertir residuos orgánicos en proteína de alto valor no es un claim de marketing — es la mecánica de todo lo que hacemos.
Producimos en Córdoba, para el sector agropecuario cordobés. No es una estrategia — es quiénes somos y de dónde venimos.
No producimos todavía. Pero tampoco estamos sentados. Esto es lo que está pasando ahora mismo:
El espacio ya existe. Lo estamos preparando para la primera crianza: temperatura, ventilación, bandejas, flujos. Cada detalle importa.
Cuadernos llenos de anotaciones, videos, llamadas con productores que ya lo hicieron. Aprendemos rápido y sin vergüenza.
Productores avícolas, porcinos, acuicultores. Queremos entender bien qué necesitan antes de poner el primer lote.
Cuando estemos listos, los primeros en saber van a ser los que ya se anotaron. Sin fecha fija todavía — pero nos acercamos.
Anotate y te avisamos cuando salga el primer lote. También compartimos el proceso, los aprendizajes, y todo lo que va pasando en el camino.